FastDragon: “Estoy seguro de que si hubiésemos jugado desde casa habríamos ganado a ASUS ROG Army”

 Adrián Romero,

No consiguió culminar Team Heretics su buena temporada. Pese a dominar la Segunda División durante gran parte de la misma, el sueño por ascender a Superliga Orange se vio truncado en su último desafío. Heretics, no obstante, ha sido prácticamente el único equipo de la competición cuyo proyecto parecía funcionar desde el principio. Sin duda, la plantilla daba motivos para confiar en sus posibilidades, pues reunía talento joven y jugadores de gran experiencia.

Alejandro “Fastdragon” Pérez, el más veterano de los herejes, ha sido su piedra angular. El apoyo reconoce encontrarse “un poco decepcionado por no haber conseguido ascender a Superliga Orange”. Pese a todo, el jugador alicantino considera que Team Heretics podría haber competido en Superliga Orange e incluso colocarse en la zona media de la tabla: “Teníamos nivel para quedar entre los seis primeros, diría yo. Quizás para entrar en playoffs no, porque los cuatro primero son muy fuertes. En todo caso, nos colocaría a un nivel similar al de The G-Lab Penguins, o un poco menos”, ratifica en una entrevista a Liga de Videojuegos Profesional.

FastDragon confiesa que sus inicios en Team Heretics no le resultaron difíciles en absoluto: “Empecé bastante bien y tardé poco en ser el líder que creo que todos ellos necesitaban dentro del juego”. Su veteranía y experiencia guiaron a una plantilla de jugadores muy jóvenes, y entre todos forjaron una buena relación: “Conocía a Ismael ‘Miniduke’ Martínez de Giants Underdoges. A los demás no, aunque sí había oído hablar de ellos. La verdad es que, desde la primera semana, hacíamos muchas bromas y había muy buen rollo. A la hora de entrenar no era nada pesado, sino que pensaba ‘bueno, entreno y me río un rato con ellos’. Hicimos bastante más piña de lo que la gente piensa”, confiesa con simpatía.

Además, Team Heretics sorprendió gratamente a FastDragon cuando este recaló en sus filas: “Al entrar en un club relativamente nuevo pensaba que las cosas iban a ir bastante peor. La gente que lo dirige lleva mucho tiempo en los deportes electrónicos y lo hacen todo de maravilla. Yo creo que es uno de los mejores clubes en organización, pagos y temas de vida en los que he estado”, asevera sin tapujos.

Todo comenzó a rodar a la perfección en el equipo y los resultados llegaron con celeridad. Esta satisfacción, sin embargo, se vio mermada por una delicada lesión que FastDragon lleva sufriendo desde hace varios meses. El alicantino padece de epicondilitis, también conocida como “codo de tenista”;  una lesión bastante común entre los jugadores profesionales de deportes electrónicos. FastDragon asegura que solo se cura con el reposo, algo difícil de conseguir durante la temporada. “Mi lesión nos afectó un poco a todos, no solamente a mí. Hubo dos/tres semanas que prácticamente no pudimos entrenar por culpa de esto. Después de Málaga (Copa El Corte Inglés) también perdimos dos partidos porque estuve una semana de mucho reposo debido a la tensión de jugar allí. La verdad es que me ha condicionado un poco no poder entrenar personalmente todo lo que yo hubiera querido. Sí que he entrenado con mi equipo, pero apenas he podido jugar solo, ni un cuarto de lo que podría (…). Desde Gamergy, habré jugado cinco partidas o seis”, explica.

Fue en dicha Gamergy donde Heretics consumó su decepción, pues vieron frustrada su ilusión por ascender a Superliga Orange. FastDragon confiesa que el equipo se había preparado mucho más contra Origen ESP. Enfrentarse a ASUS ROG Army, por tanto, fue algo inesperado para ellos. Aun así, su motivación no se vio afectada: “Confiábamos bastante en que íbamos a subir. Después de los fichajes de Army, ya lo vimos un poco más complicado, pero seguíamos creyendo en nuestras posibilidades. La derrota no era una opción, básicamente”.

Para FastDragon, la primera partida decantó el rumbo de la eliminatoria: “La serie se decidió en el primer mapa. Si no hubiésemos perdido esa partida, que la teníamos bastante ganada desde mi punto de vista, no hubiéramos perdido las otras dos. Habría sido un 3-0 para nosotros, estoy seguro”. FastDragon prosigue apelando al factor moral: “Vencer habría sido un golpe de autoridad por venir de una liga inferior y ganarle la primera partida a un equipo con esos jugadores. Después de perderla fue duro”.

El alicantino deja claro que Team Heretics es un equipo muy emocional, especialmente en los eventos presenciales: “No todos tienen la misma experiencia que tengo yo y eso se les notaba más a ellos (sobre el escenario). Pero, por ejemplo, en la final de Segunda contra Neverback comenzamos perdiendo por 2-1 y luego le dimos la vuelta. Nosotros teníamos muy claro que íbamos a ganar esa serie, nunca nos vinimos abajo. Estoy seguro de que si hubiésemos jugado desde casa habríamos ganado a Army”.

Es obvio que las incorporaciones de Max “Satorius” Günther y Leon “Lamabear” Krüger a Army no contentaron a Team Heretics. Por ello, FastDragon se muestra muy firme en su opinión: “Puedes haberlo hecho mal durante toda la temporada y arreglarlo en los últimos tres días antes del partido más importante que puedes tener. Me parece que no es un premio a la regularidad, que es lo que la liga debería premiar”, argumenta. Por otro lado, el alicantino propone algunas alternativas: “Lo que yo haría sería introducir un periodo de fichajes y que no se pudiese fichar fuera de él, o lo que hacen en LAN cuando jugué allí, por ejemplo: si pagas una cierta suma a modo de multa puedes fichar fuera de plazo. Eso casi nadie lo hace porque son muchos costes”.

Lo cierto es que Team Heretics no ha modificado su plantilla a lo largo de su aventura por Segunda División, lo que refleja que su proyecto estuvo bien encarrilado y se desarrolló correctamente. Uno de los jugadores que más destacó en el tramo final de la temporada fue Michael “Rayito” Curtet, el tirador revelación que acompañaba a FastDragon en la calle inferior. El support describe cómo ha sido su relación: “Entró a falta de dos días del cierre de los fichajes y no hablaba casi nada durante los primeros días. Pero, a base de hacer tonterías entre nosotros, se creó muy buena relación. Empezamos a jugar y a coger sinergia. Él es como mi robot personal, yo le digo ‘Rayito, haz esto y haz lo otro. Pégate, no te pegues, espera a que hagan esto…’, y él obedece. Al principio, si yo me iba a colocar visión, se moría siempre. Era nuestro ‘meme’ en el equipo. Era gracioso, aunque seguía pasando. Al final, acabó haciendo las cosas bien sin que yo le dijese nada”, bromea.

FastDragon y sus compañeros han sido tanto testigos como partícipes de la primera edición de la Segunda División. Aunque su opinión general sobre la competición es positiva, el apoyo cree que todavía queda mucho por mejorar. Su principal queja, la escasa visibilidad de la liga: “Que exista esta liga de Segunda era muy necesario desde hace varias temporadas, pero lo que no me gusta es el formato o la importancia que se le ha dado. Creo que ha sido prácticamente nula. Es cierto que es la primera temporada y es normal que fallen este tipo de cosas, pero no está bien hecha. Además, no tienes prácticamente posibilidades de subir. Tienes que quedar arriba en la liga, ganar todo en playoffs y, tras esto, ganar en Gamergy a un equipo que ya ha tenido una oportunidad antes de evitar el descenso”.

Además, el talento que se reúne en Segunda sería, para FastDragon, un motivo más por el que se debería incrementar la visibilidad de la competición: “Varios jugadores de Segunda han jugado en Primera antes, y jugadores de Segunda ascenderán en la próxima temporada. Muchos jugadores salen de ahí, como Alejandro ‘DarkSide’ Oyonate o Danny ‘Dan Dan’ le Comte: de Segunda a Challenger Series. Hay muchos que están en Segunda que creo que tiene más nivel que de Superliga Orange y no se les da visibilidad”, justifica.

En cualquier caso, parece que los jugadores de Team Heretics no presenciarán la evolución de la Segunda División defendiendo la camiseta del mismo club: “Nosotros teníamos ya hablado que si no subíamos, probablemente, cada uno nos iríamos por nuestro lado a buscar opciones. Sería difícil que siguiéramos los cinco juntos porque el objetivo era ascender y no se cumplió. Es lo que hay”, confiesa FastDragon. El support, además, reconoce que prefirió apostar por Heretics antes de viajar a otros destinos: “Durante la temporada pasada recibí una oferta de la LCS turca y tres ofertas para volver a LAN. Decidí quedarme porque confiaba en que íbamos a subir. Yo considero que tengo muy buen nivel, si no estoy lesionado, obviamente. Incluso lesionado creo que tengo más nivel del que debería para no jugar tanto”.

FastDragon arroja más pistas sobre su futuro más cercano. Este veterano jugador podría permanecer en Heretics en caso de no recibir ninguna oferta convincente, dado que se encuentra a gusto en el club: “No me gustaría tener que volver a jugar en Segunda, pero lo veo complicado. Si no me ficha algún equipo de Superliga Orange, jugaré en Segunda hasta diciembre y luego ya veré qué hacer; he hecho algunos tryouts en varios equipos (…). El calendario de LAN y Turquía es distinto y ahora es imposible que me pueda ir. Existe la posibilidad de que siga en Heretics, bastante alta yo diría. El club es bastante mejor de lo que yo pensaba”, concluye.

Aún es temprano para conocer los planes de Team Heretics y de sus jugadores, pero dada la buena reputación que el club parece haberse labrado, es muy posible que aquellos que conformen la próxima plantilla de los herejes sigan dando mucha guerra en la siguiente temporada de Segunda División. Por su parte, FastDragon aprovecha el parón veraniego para descansar y recuperarse de su tediosa lesión mientras reflexiona sobre su porvenir.